Malba - Fundación Costantini - Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
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Exposiciones | Actuales
 
 
Temporadas 2009 / 2010
Luis Fernando Benedit. Fitotrón


En el marco de la exposición Adquisiciones, donaciones y comodatos, Malba exhibe la obra Fitotrón, de Luis Fernando Benedit, instalación para cultivos sin tierra que el artista presentó por primera vez en 1972 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y que anticipó, junto con el Biotrón o el Microzoo, una serie de creaciones artisticas que replican el mundo de la naturaleza.

A fines de los años 60, Luis Fernando Benedit encuentra un nuevo campo de interés artístico. Comienza a construir artefactos para hospedar organismos vivos o explorar las propiedades del mundo físico. Sus obras se convierten en micro laboratorios, proyectos de ciencia útiles para observar comportamientos y conductas. Diseña laberintos, recipientes y circuitos para ser habitados o transitados por animales, vegetales y líquidos. El artista fabrica modelos que replican la naturaleza y pone en acción estímulos que modifican las relaciones habituales entre los seres vivos o la materia y el medio ambiente.

En 1970, en la Bienal de Venecia presenta 4.000 abejas viviendo en un prado de flores artificiales. Instalada en una sala, la colmena también está comunicada a los jardines exteriores que rodean el edificio. Las abejas pueden alimentarse en los envases de acrílico, formas florales falsas pero eficaces, o libar en los dones y colores que la naturaleza renueva día a día, en su ciclo vital.

En 1972 Benedit es invitado a exponer en el MOMA (Museum of Modern Art). Aquel año, en Nueva York, monta por primera vez el Fitotrón. Una estructura en aluminio y acrílico transparente, especie de invernadero o cámara científica. Es un cultivo hidropónico: una plantación de vegetales sobre un suelo de roca volcánica, que recibe el riego periódico de una solución de nutrientes que, a su vez, se drena y recicla entre 200 litros de agua y minerales que circulan de manera automática y mecánica. Un conjunto de lámparas mezcladoras de 250 voltios es la fuente de luz, que asegura la fotosíntesis. Calculado el proceso y sus variables, el Fitrotón es una máquina eficiente para el desarrollo de la producción agrícola.

El objeto fue expuesto en el MoMA acompañado por un conjunto de dibujos realizados durante su estudio y construcción. Se trata de planos, alzadas, vistas, detalles constructivos, diagramas de la instalación. Son esquemas a lápiz y tinta, coloreados o acuarelados, rigurosamente técnicos o a mano alzada, con notas, datos, medidas, referencias. El uso -en especial de los sistemas proyectivos, perspectivas y cortes axonométricos- es característico de la obra de Benedit. Aparecen y desaparecen, permanecen o se transforman en cada serie. Sus croquis acentúan la fragilidad de axiomas como arte / ilusión, verdad / ciencia, y son una caja de resonancia perfecta para la experiencia artística.

El Fitotrón utiliza conocimientos de cibernética, botánica, etnología y química, informaciones de genética, horticultura, hidroponía, paisajismo y experiencias de ingeniería y arquitectura. El espectador - lector tiene la posibilidad de contemplar el invernadero como un objeto poco práctico y, sin duda, inusual para un museo; sentirse esquizo entre bellas artes y ciencias, estética y saber; puede, incluso, molestarse. Pero, vale la pena insistir, no evitar la tentación de interrogar. El tema es la distancia. Acercarse, querer estar con la obra, aleja, paraliza. Ir en relación juntos, plegarnos y desplegarnos en mutua compañía es la llave para descubrir o recuperar experiencias distintas, curiosidades, ganas, sensaciones, ideas, complicidades con otros mirones también atrapados entre la duda y la intriga.

Finalmente, es simple, naturaleza / cultura, orgánico / artificial, estímulo / reacción, arte / ciencia, jugar / aprender; individuo / sociedad, libertad / autoridad. Nacer, crecer, desarrollarse, adaptarse, vivir. Las plantas de Benedit están en eso, reciben estímulos y reaccionan. Pero a los hombres la realidad nos incita a formular proyectos, suponer posibilidades, poner en acción intenciones y compromisos, dar respuestas.