No hubo delirio interpretativo que no se aplicara a este elegantísimo juego de ingenio y romanticismo cool cuando se estrenó. El tiempo ha seguido pasando, y hoy puede verse casi como un video-juego de género (el Film Intelectual), ejecutado con maestría por Resnais.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo