Las metamorfosis
Madalena
Schwartz
05.11.21—
14.03.22

Las metamorfosis
Madalena Schwartz

05.11.21— 14.03.22
Sala 3. Nivel 1

Malba presenta la exposición Las metamorfosis, dedicada al ensayo fotográfico en el que Madalena Schwartz (Budapest, 1921 – San Pablo, 1993) retrató a las travestis y transformistas que frecuentaban la escena alternativa de San Pablo durante la primera mitad de la década de 1970, en plena dictadura militar. Se trata de la primera colaboración de Malba con el Instituto Moreira Salles (IMS) de Brasil, en cuya sede de San Pablo se presentó la muestra entre febrero y septiembre de 2021.

En diálogo con las imágenes de Schwartz, la muestra ofrece además un breve panorama de la fotografía latinoamericana dedicada a la vida trans de esos años con obras de distintos autores y colectivos de Argentina, Chile, Bolivia y otros países de la región. En total, la exposición reúne 112 fotografías de Schwartz y más de 70 piezas históricas como periódicos, documentos, películas e imágenes que dan cuenta del contexto en el que la fotógrafa realizó su obra. La curaduría es de Gonzalo Aguilar, miembro del Comité Artístico de Malba y profesor de Literatura Brasileña y Portuguesa en la Universidad de Buenos Aires, y Samuel Titan Jr., Coordinador Ejecutivo del Instituto Moreira Salles (IMS) de Brasil y docente de Teoría Literaria en la Universidad de San Pablo.

Como punto de partida, la muestra presenta la trayectoria singular de Schwartz, una de las grandes exponentes de la fotografía brasileña, cuyo acervo está bajo el cuidado del IMS. Nacida en 1921 en Budapest, Schwartz emigró a los doce años a Argentina. En Buenos Aires, la joven húngara se casó y tuvo dos hijos. En 1960, a punto de cumplir cuarenta años, se mudó con su familia a San Pablo, donde abrió una lavandería en el centro de la ciudad.

Su vida cambiaría cuando, a mediados de la década de 1960, uno de sus hijos ganó una cámara fotográfica en un concurso televisivo. Schwartz se interesó inmediatamente por el artefacto, realizó cursos en el legendario Foto Cine Club Bandeirante y, casi a los cincuenta años, inició una nueva y sorpresiva carrera que la transformaría en una figura expresiva única.

Esta exposición se concentra en un conjunto específico de imágenes de Schwartz, parcialmente publicado en el libro Crisálidas (2012). En él, la fotógrafa documenta los universos travesti y transformista del centro de San Pablo en los años setenta. Son personajes que ella conoció en su vida cotidiana, en el trayecto entre la lavandería y el edificio Copan (un enorme rascacielos residencial diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer), donde vivía con su familia y tenía su estudio.

Amante del teatro, Schwartz inició una serie de retratos con personalidades de ese mundo y de la televisión: los integrantes del grupo Dzi Croquettes, el cantante Ney Matogrosso, la actriz Elke Maravilha y el performer argentino Patricio Bisso (vecino suyo del Copan), entre otros. Continuando la misma línea, se dedicó también a fotografiar a personas menos conocidas que se ganaban la vida en salones de peluquería o en clubes nocturnos. Gran parte de esos retratos eran realizados en un estudio improvisado en su propia casa, en un ambiente de intercambio y complicidad.

Además de las fotos de Schwartz, la muestra presenta ejemplares de los periódicos de vanguardia Lampião da Esquina y Chana com Chana (voces de la comunidad gay y lésbica de la época), afiches de films como La reina diabla (1974) y El beso de la mujer araña (1985), clips televisivos y fotos de archivos personales, entre otros ítems que documentan ese universo de crítica a los patrones conservadores vigentes. También se destaca un mapa del centro de San Pablo en la década de 1970, concebido especialmente para la muestra, que incluye los puntos alternativos de la ciudad en el período.

Sobre el escenario político en que Schwartz produjo sus imágenes, dicen los curadores, Gonzalo Aguilar y Samuel Titan Jr.: “No se trataba de un momento histórico cualquiera, sino de los años de plomo de la dictadura militar brasileña bajo el gobierno del general Emílio Garrastazu Médici. Años opresivos y violentos, pero también paradójicamente fértiles: expulsada del ámbito político-partidario, la protesta se hacía sentir por otros canales, estéticos, comportamentales, eróticos. Madalena captó en sus fotografías esa tremenda explosión de color y energía utópica”.

Curadores: Gonzalo Aguilar y Samuel Titan Jr.
Organizada en colaboración con el Instituto Moreira Salles de Brasil. 

Madalena Schwartz

Budapest, 1921 – San Pablo, 1993

En 1934, luego de la muerte de su madre, viajó junto a su hermano a la Argentina, quien se encontraba radicado en el país. En 1960, casada y con dos hijos, se mudó a San Pablo, Brasil, donde vivió hasta su muerte. Comenzó a trabajar con la fotografía tardíamente, a punto de cumplir los cincuenta años. Fue miembro del Foto Cine Club Bandeirante y de la denominada Escuela Paulista, junto a otros fotógrafos como Marcel Giró, José Yalenti​ y Gaspar Gasparian. Schwartz inició una serie de retratos de protagonistas del mundo del teatro y la televisión, algunos muy conocidos como el cantante Ney Matogrosso, y otros que se ganaban la vida en los clubes nocturnos del centro de la ciudad, donde ella vivía. También retrató a artistas plásticos, músicos e intelectuales brasileños, como Sérgio Buarque de Holanda y su hijo Chico Buarque, Clarice Lispector, Jorge Amado y Carlos Drummond de Andrade. 

Conexiones con América Latina

La muestra crea además diálogos con la historia de América Latina, exhibiendo fotografías que registran las culturas travestis y transformistas en las décadas de 1970 y principios de los 80 en varios países de la región. Incluye, por ejemplo, imágenes reunidas por los colectivos Archivo de la Memoria Trans de Argentina, y el Archivo Quiwa, de Bolivia. Se trata de dos iniciativas de rescate y revalorización de la memoria trans, con énfasis en la formación de archivos fotográficos constituidos por imágenes vernáculas.

Integran también esta exposición obras producidas por fotógrafos consagrados, como la chilena Paz Errázuriz, el mexicano Adolfo Patiño y el venezolano Vasco Szinetar, además de otras figuras importantes del período, como el puertorriqueño Mario Montez (captado por Hélio Oiticica y Leandro Katz) o la cubana Phedra de Córdoba, exiliada del castrismo y paulista por adopción.

 

Catálogo

Para acompañar la exposición, Malba distribuirá el catálogo publicado por el IMS junto a su traducción al español, realizada especialmente para la ocasión. La publicación reúne los retratos producidos por Schwartz y otras imágenes y documentos exhibidos. Incluye textos de los dos curadores y de Chico Felitti, Amara Moira, Rosane Pavam, Elias Veras, Martín de Mauro Rocovsky, Miguel López, Edgardo Cozarinsky, Beatriz Matuck, Tiê Higashi y João Silvério Trevisan.

Actividades Relacionadas

Lunes 8 de noviembre a las 18:30. Auditorio

Conversación

Todo sobre mi madre

El mapa de San Pablo de los años 70 indica que, en las diagonales y alrededores de la Plaza Franklin Roosevelt, estaban los bares y boîtes, clubes y teatros. También una lavandería: la que tenían Madalena Schwartz y su marido.

Por Laura Isola y Jorge Schwartz
Lunes 8 de noviembre a las 18:30. Auditorio

Modera: María Amalia García
Jueves 4 de noviembre a las 18:00

Conferencia inaugural

Madalena Schwartz
Las metamorfosis

Los curadores Gonzalo Aguilar y Samuel Titan Jr. mantendrán una conversación pública sobre la carrera de la autora y los ejes principales que articulan el conjunto de fotografías presentadas.  

Participan: Gonzalo Aguilar y Samuel Titan Jr.
Modera: María Amalia García
Jueves 4 de noviembre a las 18:00

Diario

Las metamorfosis
Travestis y transformistas en San Pablo, años 70

La exposición Las metamorfosis propone una inmersión en el extenso ensayo fotográfico que Madalena Schwartz comenzó a producir en 1971, cuando retrató a travestis, transformistas y figuras de la noche paulista.

Por Gonzalo Aguilar y Samuel Titan Jr.

Catálogo

Madalena Schwartz
Las metamorfosis

Catálogo de la exposición Las metamorfosis. Madalena Schwartz, co-organizada por el Instituto Moreira Salles de San Pablo y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, y presentada en Malba entre el 5 de noviembre de 2021 y el 14 de marzo de 2022.

Madalena Schwartz con una cámara Asahi Pentax, San Pablo, ca. 1969. Archivo Pedro Luis Szigeti, Buenos Aires. En 1960, a punto de cumplir cuarenta años, Madalena Schwartz –nacida Magdolna Mandel en 1921 en Budapest, Hungría, emigrada a los doce años a la Argentina, casada y madre de dos hijos– se mudó con su familia a la ciudad de San Pablo, en Brasil, donde compró y administró una lavandería llamada Irupê. Su vida cambiaría nuevamente apenas unos años más tarde, cuando uno de sus hijos ganó una cámara fotográfica en un concurso televisivo. Schwartz se interesó de inmediato por el artefacto, realizó cursos en el legendario Foto Cine Club Bandeirante y, cerca de cumplir cincuenta, inició una sorpresiva carrera artistica que la transformaría en una figura expresiva única. La vida de Schwartz giraba por completo alrededor del centro de la ciudad, donde estaba emplazado su trabajo y también su vivienda, en el monumental edificio Copan diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer. Allí comenzó a retratar a los personajes de esa agitada zona –el núcleo de la red física y simbólica de la escena paulista–, muchas veces utilizando su propio departamento como estudio improvisado. Frecuentaba además los teatros cercanos y empezó a colaborar de modo independiente con diversos periódicos y revistas. Durante los años 70 y 80, su trabajo para la prensa la llevó a viajar por Brasil y por el exterior, retratando a los protagonistas principales de la vida cultural brasileña: intelectuales, vanguardistas, directores de teatro, actores y actrices (especialmente notable en ese período es una sesión con Clarice Lispector, durante el Congreso Internacional de Brujería de 1975 en Bogotá). Un año antes, había realizado en el Museo de Arte de San Pablo su primera exposición individual, en la cual incluyó diversos retratos de travestis y transformistas.
Madalena Schwartz. Danton y una persona no identificada, años 70. Esta serie de retratos de travestis y transformistas fue realizada en gran parte en su estudio, con luz artificial, puestas teatrales y una gran atención y despliegue en el maquillaje y el vestuario. La decisión de fotografiar a estas figuras ambiguas y fuera de la norma –algunas sumamente famosas como el cantante Ney Matogrosso, pero la mayoría desconocidas para el público–, aleja a Schwartz del “buen gusto” de los fotógrafos profesionales del período y la vuelve impulsora de una retórica kitsch rupturista que se deleita en lo popular. Pero también la convierte en la anfitriona de un ambiente de complicidad y empatía, una intimidad protegida de la violencia de la calle y de la represión del gobierno militar de Emílio Garrastazu Médici, en la que las retratadas pueden experimentar y expresarse con total libertad.
Madalena Schwartz. Danton y una persona no identificada, 1973.  

Diario

Madalena Schwartz, fotógrafa

En 1960, a punto de cumplir cuarenta años, Madalena Schwartz –nacida Magdolna Mandel en 1921 en Budapest, Hungría, emigrada a los doce años a la Argentina, casada y madre de dos hijos– se mudó con su familia a la ciudad de San Pablo, en Brasil, donde compró y administró una lavandería llamada Irupê.


Madalena Schwartz con una cámara Asahi Pentax, San Pablo, ca. 1969. Archivo Pedro Luis Szigeti, Buenos Aires. En 1960, a punto de cumplir cuarenta años, Madalena Schwartz –nacida Magdolna Mandel en 1921 en Budapest, Hungría, emigrada a los doce años a la Argentina, casada y madre de dos hijos– se mudó con su familia a la ciudad de San Pablo, en Brasil, donde compró y administró una lavandería llamada Irupê. Su vida cambiaría nuevamente apenas unos años más tarde, cuando uno de sus hijos ganó una cámara fotográfica en un concurso televisivo. Schwartz se interesó de inmediato por el artefacto, realizó cursos en el legendario Foto Cine Club Bandeirante y, cerca de cumplir cincuenta, inició una sorpresiva carrera artistica que la transformaría en una figura expresiva única. La vida de Schwartz giraba por completo alrededor del centro de la ciudad, donde estaba emplazado su trabajo y también su vivienda, en el monumental edificio Copan diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer. Allí comenzó a retratar a los personajes de esa agitada zona –el núcleo de la red física y simbólica de la escena paulista–, muchas veces utilizando su propio departamento como estudio improvisado. Frecuentaba además los teatros cercanos y empezó a colaborar de modo independiente con diversos periódicos y revistas. Durante los años 70 y 80, su trabajo para la prensa la llevó a viajar por Brasil y por el exterior, retratando a los protagonistas principales de la vida cultural brasileña: intelectuales, vanguardistas, directores de teatro, actores y actrices (especialmente notable en ese período es una sesión con Clarice Lispector, durante el Congreso Internacional de Brujería de 1975 en Bogotá). Un año antes, había realizado en el Museo de Arte de San Pablo su primera exposición individual, en la cual incluyó diversos retratos de travestis y transformistas.
Madalena Schwartz. Danton y una persona no identificada, años 70. Esta serie de retratos de travestis y transformistas fue realizada en gran parte en su estudio, con luz artificial, puestas teatrales y una gran atención y despliegue en el maquillaje y el vestuario. La decisión de fotografiar a estas figuras ambiguas y fuera de la norma –algunas sumamente famosas como el cantante Ney Matogrosso, pero la mayoría desconocidas para el público–, aleja a Schwartz del “buen gusto” de los fotógrafos profesionales del período y la vuelve impulsora de una retórica kitsch rupturista que se deleita en lo popular. Pero también la convierte en la anfitriona de un ambiente de complicidad y empatía, una intimidad protegida de la violencia de la calle y de la represión del gobierno militar de Emílio Garrastazu Médici, en la que las retratadas pueden experimentar y expresarse con total libertad.
Madalena Schwartz. Danton y una persona no identificada, 1973.  

Diario

El edificio Copan: una encrucijada de territorios

En los alrededores del Copan se concentraba entonces gran parte de la vida nocturna paulista: el Teatro Cultura Artística, las salas de cine clásico como el Cine Bijou y la Sala Sérgio Cardoso, el Foto Cine Clube Bandeirante –donde Schwartz perfeccionó su técnica fotográfica–, el bar Barney’s y el restaurante Gigetto, frecuentados por músicos y actores.

Congreso

Estados de ánimo de la noche

En este congreso de dos días se abordará la noche y la nocturnidad para pensar las exhibiciones de Madalena Schwartz y Foto Estudio Luisita. Se discutirá sobre la noche desde los años 70 hasta la actualidad: el under, el trabajo sexual, las fiestas, los exilios, las orgías, la militancia. La noche, entre el registro de lo imposible y la performance queer.

Viernes 19 y sábado 20 de noviembre