Terapia
Un hilo en
el laberinto
argentino
27.11.20—
21.02.21

Terapia
Un hilo en el laberinto argentino

27.11.20— 21.02.21

Sigmund Freud definió funcionalmente la práctica clínica que él estableció como ciencia a partir de su experiencia con pacientes en Viena y París a comienzos del siglo XX: “El psicoanálisis suministra el hilo que conduce a la persona fuera del laberinto de su propio inconsciente”. 

La exposición Terapia: un hilo en el laberinto argentino toma como punto de partida la centralidad que adoptaron en la cultura argentina el discurso disciplinario y las prácticas terapéuticas sobre el inconsciente, en sincronía con la recepción del psicoanálisis en Europa y en los EE.UU a comienzos del siglo pasado. El proceso de recepción en nuestro país desarrolló un campo –inicialmente somático, luego marcadamente psicoanalítico y lingüístico–, que pasó a formar parte de la cultura visual popular, sobretodo en sus centros urbanos, ejerciendo una importante influencia en el arte moderno y contemporáneo. Se ha sostenido que Argentina probablemente sea el único lugar del mundo donde el psicoanálisis aún retiene el derecho de propiedad intelectual como fuerza social y como compromiso individual. 

A partir del repaso por algunos capítulos de la historia del arte y de las ideas del país, la exposición Terapia se propone trazar la trayectoria de este intrincado laberinto, introducido por discípulos de Freud llegados a la Argentina en los años 1930 que cristalizaron, a lo largo del tiempo, en la reinvención de la práctica lacaniana por parte de Oscar Masotta en los agitados años 1970. 

Significativamente, antes de la fundación de la legendaria Asociacion Psicoanalítica Argentina (APA) en 1942, hubo una producción de revistas literarias inspiradas por el surrealismo francés donde se exploraba el tema del inconsciente a cargo de Aldo Pellegrini. En esa misma línea, más adelante se crearían las revistas Ciclo (1948-49) Letra y Línea (1953) y Boa (1958). Es un hecho que si bien el ejemplar único de la revista Arturo se deslindó del psicoanálisis y del surrealismo como fuentes inspiradoras de la vanguardia local, en octubre de 1945 los artistas realizaron en la casa del psicoanalista Enrique Pichón Riviere una exposición de carácter interdisciplinario. Los años 1960-70 marcaron la reemergencia de aproximaciones al tema del inconsciente vinculado a preocupaciones de orden social desde el psicoanálisis lacaniano y desde la perspectiva contestaria del anti-psicoanálisis impulsado por David Cooper en el CAYC. 

La exposición no pretende ser exhaustiva de un tema tan vasto como dinámico como el psicoanálisis. El enfoque considera el peso que ejerció y aún ejerce este importante campo que devino esencial de la argentinidad para proponer una selección de trabajos de un conjunto de artistas modernos y contemporáneos del país, en el exilio o dentro del territorio, que dialogan con diferentes problemáticas del inconsciente.

Se exhibirán obras de Juan Batlle Planas, Xul Solar, Grete Stern, Emilio Renart, Mildred Burton (Emilia Gutiérrez), Luis F. Noé, Martha Peluffo, Lea Lublin, Oscar Masotta, Grupo de los Trece, Germaine Derbecq, Mirtha Dermisache, Marta Minujín, Guillermo Kuitca, Nicolás Guagnini, Marcelo Pombo, entre otros artistas y una amplia selección de material documental.

 

Organizada por el equipo curatorial de investigación conformado por: Fernando Bruno, Florencia Malbrán, Gabriela Rangel, Daniela Rial y Verónica Rossi.