Episodios textiles
de las artes visuales
en el Paraguay
08.04.22—
02.08.22


Episodios textiles
de las artes visuales
en el Paraguay

08.04.22— 02.08.22

Inauguración: Jueves 7 de abril, 19:00
Sala 3

El Paraguay desde sus múltiples rostros tiene una historia atravesada por el tejido, la tela o la confección de aquello que servirá de vestido o lo decorará. Ao es la palabra en guaraní para nombrar todas las posibilidades, tanto la tela como la ropa, y se unen a esta palabra otras tantas para nombrar lo específico, cuando se requiere.

El hilo encuentra una línea que resuelve su sentido en otro hilo con el cual se cruza, se imbrica, se entreteje, se teje. Tejido, el hilo deviene tela, objeto, vestido, enser doméstico. A veces algo pegado al cuerpo, que suma piel a la piel; otras, algo que se convierte en objeto testigo del trascurrir doméstico. Cuando el llamado arte contemporáneo ha mirado el textil tradicional, lo ha hecho muchas veces desde esa domesticidad. Pero también desde la extrañeza, la fascinación o la costumbre, desde ese seguir escribiendo otras historias, o desdiciéndolas. Aquí se debe realizar una aclaración, muchas veces el textil tradicional, y desde ciertas posiciones, ocupa espacio y tiempo en esa categoría de lo contemporáneo que le suele ser negada. El textil tradicional también es contemporáneo porque responde a preguntas del presente de forma situada.

Sin embargo, hay tejidos populares que crean nuevos discursos cuando se encienden en obras que en primera instancia les serían ajenos. Esta muestra intenta recuperar las prácticas que algunos artistas relacionados con el Paraguay han desarrollado en torno al textil, algunos tomando aquellos textiles tradicionales y rodeando cuestiones locales; otros, realizando operaciones de bordado, estampado, montaje, utilizando diferentes medios e hilando discursos o historias diversas.

Los trabajos de Claudia Casarino (Asunción, 1974), Mónica Millán (San Ignacio, Misiones, Argentina, 1960), Arnaldo Cristaldo (Asunción, 1977), Félix Cardozo (Asunción, 1973) y Joaquín Sánchez (Barrero Grande, Paraguay, 1975), traen a colación los bordados, los encajes, los tejidos tradicionales; hay en estas obras algo de la labor tradicionalmente femenina, algo emancipatorio en ese construir vida a puntada pura. Y todo lo que guarda esa labor: la belleza del tiempo pausado y atravesado por lizos, por tramas, por urdimbres, pero también el sentido que se guarda en una pieza de ñanduti o de ao po’i almidonado.

Las obras de Marcos Benítez (Asunción, 1973) y Karina Yaluk (Misiones, Argentina, 1958), utilizan el textil como trama a la que se adhieren rastros, vegetales o animales.

La gran obra de Ricardo Migliorisi (Asunción, 1948 – 2019), desmesurada, no tiene que ver con la tradición popular del tejido, guarda relación, sin embargo, con aquella burguesía que busca parecerse a sus pares de las metrópolis y que durante años ha consumido paisajes ajenos.

Osvaldo Salerno (Asunción, 1952) y Feliciano Centurión (San Ignacio, Misiones, Paraguay, 1962 – Buenos Aires, 1996), se despegan de lo local también en cuanto a tradición, pero para recordar la domesticidad de las máquinas de coser o de las frazadas masivamente utilizadas, tan cercanas a sus historias. Salerno, trae a colación el lenguaje, ese otro ropaje que nos viste; y Centurión, se embarca en pequeñas historias del afecto.

Curadora: Lía Colombino.

Imágenes: Ricardo Migliorisi. El gran manto, 2018 (arriba); Claudia Casarino. Apyte Ao, 2011 (izquierda).