Rafael
Barradas
Hombre
flecha
Sep 2021—
Feb 2022

Rafael Barradas
Hombre flecha

Sep 2021— Feb 2022

En el marco de la conmemoración del veinte aniversario del Museo, Malba presenta una exposición antológica dedicada al gran artista uruguayo Rafael Barradas (Montevideo, 1890-1929), un pionero de la vanguardia internacional. Organizada en colaboración con la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, la exhibición reúne más de 130 obras, entre óleos, acuarelas y obras sobre papel, provenientes de la Colección del Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV), junto a una selección de importantes préstamos de colecciones privadas y públicas de Montevideo y de Buenos Aires.

La muestra abarca uno de los períodos más fructíferos en la producción del artista, de 1913 a 1923, durante su estadía en Barcelona y Madrid. A lo largo de estos años, Barradas presentó las bases de su concepción estética: el vibracionismo, en el que el artista descompone las escenas geométricamente para plasmar el dinamismo de la ciudad moderna, siguiendo las direcciones del cubismo y del futurismo.

A sus veintidós años, Barradas llega al techo en su tierra natal y ambiciona conocer de primera mano el arte producido en el viejo continente a comienzos de siglo XX, para incorporar a su poética recursos de la vanguardia que le permitieron desarrollar un lenguaje pictórico propio denominado vibracionismo”, explica el curador Enrique Aguerre. “Es entre los años 1917 y 1921 donde haremos foco para establecer nuevos abordajes al movimiento vibracionista y sus desarrollos vinculados al teatro. Si bien Barradas experimenta soluciones formales de diferentes momentos de su carrera, es en este período en el que su producción alcanza una relevancia central”, destaca.

Curador: Enrique Aguerre. Director del Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV) de Uruguay. 

Imágenes: Quiosco de Canaletas, 1918, Colección Malba; y La Catalana tren de caballos, 1918, Colección MNAV.

 

La fecha de la exposición estará sujeta al contexto epidemiológico y a lo dispuesto por el decreto nacional que habilite la reapertura de los museos en la Ciudad de Buenos Aires.

La importancia de Joaquín Torres García y Carmen Barradas

En estos años, Barradas también se vinculó con Joaquín Torres-García y frecuentó tertulias artísticas donde conoció a poetas, críticos y artistas activos en la vanguardia como Salvador Dalí, Luis Buñuel, Federico García Lorca, Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y los hermanos Borges, Norah y Jorge Luis, entre otros. A la par, se desempeñaba como dibujante en diferentes medios gráficos y participó en numerosas revistas del movimiento ultraísta, constituyéndose uno de sus más importantes representantes.

La exposición en Malba también presentará una selección de obras de Joaquín Torres-García, en diálogo con la producción de Barradas, para recrear el vínculo estrecho de estos dos referentes de la modernidad latinoamericana. El título de la exhibición Hombre flecha surge de una carta de Barradas a Torres-García (Hospitalet, 7 de abril de 1926) en la cual Barradas reflexiona sobre los procesos creativos de ambos y en referencia también al artista Pedro Figari: “Pasa, con Figari, lo que pasa con nuestras cosas. Pasa lo único que tiene que pasar. Es hombre camino, como nosotros. Hombre flecha, flecha que va a un blanco. Aunque no se dé en el blanco, ya es importante –tal vez lo único– tener blanco. Una flecha sin blanco no es flecha; es el caso de muchos hombres”.   

Además, la curaduría abordará la relación entre Rafael Barradas y su hermana Carmen Barradas (Montevideo, 1888-1963), destacada compositora y pianista, que -en pie de igualdad- interactuaba creativamente con su hermano. Sus piezas musicales fueron verdaderos disparadores para la producción de Rafael Barradas. La trilogía Fabricación, Fundición y Aserradero son fiel testimonio del fecundo intercambio artístico entre ambos.

 

 

Organizada en colaboración con:

Rafael Barradas

Nació en 1890 en Montevideo, Uruguay. Desde muy joven se ejercitó en el dibujo, y comenzó su carrera con la publicación de caricaturas en periódicos. En 1912 inició un viaje por Europa y se instaló finalmente en Barcelona. Allí frecuentó a Joaquín Torres-García, con quien estableció un intercambio vinculado a sus investigaciones en el movimiento de vanguardia de su creación, el vibracionismo, una tendencia que se ha visto como una combinación de cubismo y futurismo, y que fue el resultado pictórico de su mirada particular sobre la dinámica de la vida moderna. Falleció en 1929 en Montevideo.